martes, 13 de julio de 2010

Ensemble



Su rostro se contrajo en una graciosa mueca al notar la claridad de un nuevo día.
Sonrió al recordar el día anterior y se apresuró a agitar la cabeza para salir del atontamiento, “No, Océanne, no es mas que otro idiota y prepotente”.
Se vistió tranquilamente.
“¿Qué libro llevar?, tal vez Dorian Gray, hace mucho que no lo leo.”
Caviló unos instantes antes de coger el libro e irse a desayunar donde siempre.
Una sonrisa.
Paralizada.
-¡¿Qué haces tú otra vez en MI sitio?!
-Buenos días a ti también princesa.
Océanne le dirigió una mirada furibunda.
-Me acosas, “príncipe”.
-Oh, gracias por el piropo. La verdad es que si que tengo parte de sangre real.
-Fuera de mi sitio.
Como para demostrar que no se iba a quitar, él se acomodó aún más y volvió a abrir el libro que había entre sus manos.
Ella soltó un bufido, airada y se dio la vuelta, dispuesta a irse.
-Espera.
-¿Qué?
Él se levantó de la mesa.
-Es tu sitio, todo tuyo.
Ella se sentó mas tranquila. Pero no se fue, no se fue, se quedo, el, sentado en la silla de enfrente.
Ella suspiro.
-Te importa, quiero leer, tranquila, con mi chocolate.
Dijo ella levantando la taza azul con dibujos que la acaban de llevar, haciendo que la nata de por encima se balancease peligrosamente.
-No te preocupes, yo también quiero leer, tranquilo, con mi té.
Dijo señalando con una mueca su té. Ella le dio un mordisco furioso a uno de sus croissants, y centro la vista en su libro, tras varios minutos de pasar páginas y silencio, la acción se desató.
El, con un movimiento sinuoso y felino, acercó su zarpa a los croissants, entonces un movimiento rápido y furioso de ella se produjo, ella acerco su mano a la de él pero el alertado por la mirada furiosa y el golpetazo del libro en la mesa la aparto a tiempo
Haciendo que la mano de ella tropezara y que la suya propia empujase el chocolate hacia Océanne. Mientras, también caía también el té de él.
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH.
-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH.
-¿¡HAS VISTO COMO ME HAS PUESTO!?
-¡Y tu a mi!
-¡Yo no he ido a atacar nada tuyo tu ibas a por mis croissants!
-Lo hacia por el bien de tu salud.
Ella se levantó, chorreando.
-¡Gracias entonces por las quemaduras de tercer grado!
Jules también se levanto.
-Igualmente.
Dijo mientras examinaba el gran lamparón de sus pantalones mientras dejaba el libro en un punto limpio, encima del de ella.
-Vaya, parece que no somos capaces de llegar a tiempo al baño.
Dijo el soltando una carcajada. Ella frunció el ceño y luego se rió con el.
Entonces se fijo en el libro.
-¡Vaya! Dorian Gray, ¿en serio?
-Si, que pasa, es un clásico.
Ella levanto el libro de el y luego el suyo.
-Lo se, es uno de mis preferidos.
-¿En serio? Yo te veía más de “El diario de una chica loca”, portada extra rosa.
- Deberían petarte, muy, muy fuerte.
-Mmm... , si, no esta bien que digas esas cosas, no te pegan.
-Creo que voy a cambiarme.
-¿Vives cerca?
-Si, pero a ti eso que te importa.
-Que yo vivo a veinte minutos andando, no me dejarías ir a secarme o algo. Por favor.
Dijo Jules poniendo cara de cachorrito.
-... esta bien.
-¡BIEEEN!
Ella se giro y le dirigió una mirada asesina.
-Vamos meón.
-No quieras saber lo que te puedo yo llamar a ti.
Dijo el, y entonces se pusieron en marcha, riéndose.


Chocolate

P.d: Siento mucho la falta de tildes, no me funcionan T.T